Cusco, ubicada a 3,400 metros sobre el nivel del mar en los Andes peruanos, fue la gloriosa capital imperial del Tawantinsuyu, el imperio precolombino más extenso de América. Hoy es un museo vivo donde cimientos incas de granito sostienen iglesias coloniales españolas y suntuosos palacios barrocos.
Recorrer las calles empedradas de Cusco revela una fusión palpitante de herencia ancestral, donde el idioma quechua se habla cotidianamente junto al español en mercados tradicionales como San Pedro. La textilería fina, las ofrendas a los Apus y las festividades andinas laten con fuerza en la vida diaria.
Como la principal puerta de entrada a la ciudadela de Machu Picchu y al Valle Sagrado de los Incas, Cusco invita a los viajeros a aclimatarse mientras exploran ciudadelas monumentales como Sacsayhuamán. Sus barrios de artesanos y su gastronomía la consolidan como la capital cultural de Sudamérica.


















